Emprendimiento juvenil el nuevo motor para combatir desempleo: involucrando ecosistemas de apoyo

El desempleo juvenil es uno de los grandes desafíos globales de la actualidad, autoridades bancarias mundiales estiman que se necesitan unos 600 millones de nuevos puestos de trabajo en los próximos 10 años solo para mantener las tasas de empleo globales constantes y, según la Organización Internacional del Trabajo, 73,3 millones de desempleados en el mundo son jóvenes (alrededor del 36%). Agregue a los jóvenes "subempleados" a esto y el número se triplica; más de 169 millones de jóvenes ganan menos de US $2 por día.

 El problema es aún mayor en las comunidades rurales, donde el aumento de la migración a las zonas urbanas en todo el mundo significa una mayor concentración de la pobreza rural.

 El emprendimiento juvenil ofrece soluciones innovadoras para el crecimiento económico entre los jóvenes. Pero las iniciativas de empresas juveniles aún son relativamente nuevas para el desarrollo global. ¿Cómo pueden entoces los programas apoyar mejor el emprendimiento juvenil sostenible?

 Investigaciones recientes en las zonas rurales de Nicaragua y Tanzania arrojaron luz sobre cómo fortalecer los programas para obtener mejores resultados. Estas son posibles soluciones al tema:

  1. Involucrar familias y comunidades

 Hasta la fecha, la mayoría de los programas para jóvenes se centran en los empresarios y el ecosistema de emprendimiento, pero no tienen en cuenta el papel de la familia y la comunidad. El apoyo familiar para iniciar y operar un negocio es uno de los factores más influyentes en la capacidad de los empresarios para avanzar, especialmente para la juventud. Es vital encontrar formas de involucrar y obtener el apoyo de las familias y las comunidades.

  1. Desarrollar habilidades comerciales, técnicas y de vida para usar más allá del proyecto

Muchos jóvenes, especialmente en las economías en vías de desarrollo, recurren a la iniciativa empresarial debido a la falta de oportunidades de empleo. Pero pueden no estar siempre en roles empresariales. Los programas de desarrollo que cuentan con capacitación en habilidades que pueden usarse más allá del final del proyecto son más atractivos para los jóvenes, las familias y las comunidades.

  1. Pensar cuidadosamente sobre cómo ayudar a los jóvenes a acceder a las finanzas

Para los jóvenes empresarios, obtener acceso a capital es esencial para establecer o expandir negocios. Desafortunadamente, estos jóvenes generalmente tienen el menor acceso al capital. El acceso al financiamiento varía de un país a otro, pero también de una comunidad a otra. Como tal, los programas de desarrollo deben planificar cuidadosamente cómo apoyar mejor a los jóvenes para obtener los fondos que necesitan. Esto significa examinar a fondo diferentes modelos financieros y desarrollar productos adaptados a las necesidades de los jóvenes participantes.

  1. Usar mentores y establecer metas claramente definidas

Los mentores pueden ayudar a los jóvenes a examinar sus planes e ideas empresariales. Los conectan a redes más grandes, actúan como modelos a seguir y demuestran modelos de éxito. La literatura y la evaluación sobre la iniciativa empresarial de los jóvenes indica que, para que la tutoría haga la diferencia, los mentores y los jóvenes empresarios deben tener relaciones sólidas basadas en objetivos y obligaciones claramente definidos.

  1. Prepararse para adaptar su enfoque a diferentes contextos

La pobreza tiene algunas características universales, pero los problemas que enfrentan los empresarios jóvenes requieren soluciones localmente fundamentadas. Los jóvenes son más vulnerables a los cambios externos (como los cambios en el clima, la crisis económica o los cambios políticos y sociales) y pueden tener diferentes necesidades y aspiraciones, dependiendo de su entorno local. La adaptabilidad y la capacidad de ajuste pueden ser la línea de vida de un programa, a medida que las situaciones surgen y evolucionan.

El emprendimiento puede ser una herramienta poderosa para ayudar a combatir el desempleo juvenil. Como tal, hay un valor real en el estudio de los programas de emprendimiento juvenil. Estas cinco recomendaciones provienen de las experiencias en primera persona de voluntarios y empresarios. Para los trabajadores del desarrollo y los legisladores que trabajan en el emprendimiento juvenil, estos hallazgos pueden ayudar a elaborar mejores programas y políticas que ayuden a abordar la pobreza rural y a fomentar nuevas oportunidades para los jóvenes de hoy y de mañana.